Una tirada de dados jamás abolirá el azar
Sthéphane Mallarmé
El paso de la física determinista a la física de probabilidades implicó un cambio de pensamiento que ha repercutido más allá de la ciencia. Las relaciones entre orden, caos y aleatoriedad influyeron fuertemente en el mundo del arte, llegando a ser un motor de creación artística para las propuestas experimentales de los años 60 y 70, como las composiciones musicales de John Cage, que definió el proceso de creación de la pieza William Mix (1953) del siguiente modo:
A través de medios elaborados al azar, determiné previamente cuáles de aquellas categorías tenían que agruparse, y qué parámetros había que modificar. Se llamó a las categorías A, B, C, D, F; y la agrupación de estos elementos venía determinada por operaciones al azar del I Ching (Kostelanetz 1973, 36)
Esta descripción bien parece un esquema de programación; como todos los procesos aleatorios, tiene como particularidad producir formas o sonidos que no pueden conocerse de antemano, pero el proceso no está dejado al azar en su totalidad, sino que marca un esquema dentro del cual el azar establece las relaciones.
Azar y aleatoriedad permiten observar cómo la incertidumbre entra en el mundo de las matemáticas, dado que la aleatoriedad se define como todo aquello que «bajo el mismo conjunto aparente de condiciones iniciales, puede presentar resultados diferentes», rompiendo el patrón causa-efecto. En el campo de las matemáticas se han desarrollado la teoría de la probabilidad y los procesos estocásticos para caracterizar las situaciones aleatorias.
En programación, todos los lenguajes contemplan funciones random -aleatoriedad- para representar estas situaciones. En Lua-Mosaic, se puede usar la función of.random(float,float) cuyos parámetros definen el rango de dos valores, entre los que el sistema elegirá uno al azar, cuando sólo tiene un parámetro el rango va de 0 a ese valor. Esta función suele utilizarse para generar formas o sonidos menos definidos y que presentan una configuración distinta cada vez que se activan, pudiendo reflejar mejor un carácter orgánico. En el siguiente ejemplo, un número determinado de puntos se distribuyen siguiendo una diagonal de 45º pero que fluctúan a un lado y otro con una doble aleatoriedad que va incrementando sucesivamente el rango de fluctuación.






